Bodas de oro de nuestro Soke en las artes marciales

Desde los dos años encima de un tatami. Aprender a andar y no caerme. Aprender a levantarme después de caerme una y mil veces. Aprender a vencer las limitaciones del cuerpo y a luchar conmigo mismo. Aprender a formar personas y dejarlas volar para que sigan su propio...

Pin It on Pinterest